Mujeres discapacitadas...Un doble discrimen

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Creado por: familyevolution
Día: 01/29/2011 @ 12:17:38 am
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Por Militza Pagán Quiñones, MSW

Directora Family Evolution


17 Septiembre 2009

El siguiente trabajo  tiene el objetivo de informar a los lectores como se ha definido el concepto de discapacidad particularmente en los casos con  mujeres. La discapacidad  es un tema de estudio sumamente complejo por lo que nuestra información estará basada en un contexto social aunque el enfoque que ha predominado por muchísimos años sea el concepto médico. 

La palabra discapacidad limita a cualquier  sujeto, no importa su edad, sexo, género, origen, etnia o estrata social  en cualquier país del mundo. Estas diferencias  que limitan al sujeto por  tener diferentes deficiencias funcionales tanto físicas, intelectuales, sensoriales, de una dolencia que requiere atención  médica o de una enfermedad  o enfermedades  mentales  que sean de carácter permanente o transitorio hacen que muchas personas  sean excluidos y hasta desechados por la misma sociedad.

La interrogante será analizar si realmente son  los sujetos discapacitados o es la sociedad  quien  está incapacitada de trabajar y querer ofrecer servicios adecuados a la realidad  que presenta esta  población  marginada y de la cual se le pudiera sacar el provecho necesario para convertirla en fuerza  laboral e independiente y de crecimiento para la misma sociedad.

Discapacidad según lo define la Organización de las Naciones Unidas (ONU) significa "restricción o falta (debidas a una deficiencia) de la capacidad para realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se consideran normales para un ser humano. Engloba las limitaciones funcionales o las restricciones para realizar una actividad que resultan de una deficiencia. Las discapacidades son trastornos que se definen en función de cómo afectan a la vida de una persona.

El mero hecho de definir la discapacidad como una limitación descarta a los(as) sujetos  y los(as) expone a  procesos discriminatorios. Por ende los derechos humanos, sociales y civiles originan y desarrollan  luchas a través de los tiempos queriendo crear la igualdad, equidad  y desarrollo social al cual todo ser humano tiene derecho.  Qué realmente es la discapacidad cuando es otro sujeto el que define  lo que es funcional o no,  qué tan  real puede ser este concepto y hasta dónde la medicina, la ciencia y los seres humanos pueden creer estar en lo cierto sobre la discapacidad.    

Durante siglos se ha considerado la discapacidad como un problema social, segregando en diversas instituciones, casas de trabajo, asilos, prisiones, colonias y escuelas especiales a estas personas (M. Muñíz 2006).  Las mujeres son y han sido personas discriminadas en muchos aspectos sociales, políticos, religiosos y culturales hasta incluso por su preferencia sexual, lo que las hace ser seres en minorías.  Las mujeres siempre han llevado un papel protagónico en la vida de los hombres; han sido madres, esposas, amas de casa, cuidadoras y enfermeras entre otras labores consideradas como femeninas. Las mujeres discapacitadas son diferentes a estas mujeres, ellas reciben un doble discrimen.

El Tribunal Supremo de los Estados Unidos en el caso Buk v. Bell sostuvo la legalidad de la esterilización forzada de las personas con  impedimentos. Para el 1938, treinta y tres Estados tenían leyes de esterilización. Entre el 1921 a 1964, sobre 63,000  fueron esterilizadas. La esterilización fue una práctica común en diversos países durante la primera mitad del siglo XX incluyendo a Inglaterra, Suiza, Suecia, Dinamarca y Canadá (M. Muñiz 2006).

Si bien es reconocido que existen grupos feministas constituidos por mujeres para luchar por la igualdad de las mujeres, no son estas mujeres quienes luchan ni apoyan a las mujeres discapacitadas, todo lo contrario. Las mujeres que comenzaron los primeros grupos feministas no presentaban algún tipo de discapacidad. Siempre se les ha visto como mujeres  de aspectos sanos tanto físico como mentalmente. En sus comienzos los grupos feministas no veían con buenos ojos a  la mujer negra, fue más adelante que estas dieron su lucha y se incorporaron, tal parece ser la lucha que deberán de llevar las mujeres discapacitadas. La percepción que la sociedad y otras mujeres tiene de cada una de ellas es de total discriminación y aislamiento del mundo al cual pertenecen.

Otro dato que debemos señalar es que las mujeres discapacitadas fueron relegadas por los y las estudiosos(as) por lo que en las primeras investigaciones sobre la discapacidad se solía asumir la postura de que el género y otras dimensiones sociales como la clase, raza, etnicidad y orientación sexual eran temas irrelevantes para el estudio de la discapacidad (M. Muñíz 2006) este mismo discrimen las invisibilizaba y las aislaba de la sociedad.  

Matrimonio y familia

La mujer con discapacidad se ve mayoritariamente discriminada desde el momento que a las mujeres se las juzga, en primera instancia, por su apariencia física antes que por su cualidad como personas. No responden a patrones establecidos y difícilmente se les reconoce su propia sexualidad. Cuanto más evidente la deficiencia, más probabilidad de ser consideradas como seres asexuados y privados del derecho de crear una familia, tener hijos, adoptarlos y llevar una casa. Existe un cuestionamiento social permanente entre el rol que se espera de una mujer y aquel que se le ha asignado como persona con discapacidad. Así, mientras las mujeres en general tienen presión social para tener hijos, las mujeres con discapacidad son animadas a no tenerlos y esto se traduce en una práctica habitual como la de la esterilización, hecha en la mayoría de los casos sin el consentimiento de la mujer y la negación de la adopción de un hijo argumentando "imposibilidad de la madre" para llevar a cabo su cuidado. Una consecuencia de esta situación (constatable, por el momento, solo por la experiencia y conocimiento de este colectivo) es que el número de parejas donde ella tiene una deficiencia es notablemente inferior a si es él la persona con discapacidad.

Las mujeres discapacitadas son blanco perfecto para el rechazo de la sociedad más aun cuando en ella predomina la moda, la belleza, y el prototipo de mujer perfecta y bonita. Comencemos por la publicidad televisiva con sus concursos de belleza, las novelas y películas de contenido erótico y romántico (La Bella y la Bestia) donde el mensaje que predomina es de carácter totalmente discriminatorio y hasta repulsivo al presentar a un hombre con adjetivos de animal para expresar su discapacidad y deformación física ante la vida social y a una mujer totalmente delicada por su apariencia "perfecta".

La sociedad educa a las personas sobre todo a los varones a buscar mujeres esbeltas,  bonitas, aunque la belleza sea relativa, su prototipo se encajona mayormente en la mujer rubia, de pelo lacio o rizos suaves, de ojos claros, con curvas acentuadas en las caderas y de mediana estatura ya que el hombre tiende a ser quien predomine en la altura. Inclusive la mujer negra tiende a "blanquerase" cuando alisa sus cabellos para que estos no se vean rizos ya que esto es símbolo de negrura y la negrura es símbolo en muchas sociedades de lo no grato. Estas mujeres sufrirían otro tipo de discriminación por ser personas negras y un discrimen más fuerte si tienen algún tipo de discapacidad.

La violencia contra la mujer

La mujer discapacitada sufrirá de actos violentos desde su nacimiento, su niñez y a lo largo de su vida, si bien la burla por tener algún impedimento físico o mental traerá a su vida dolor y desconcierto al no ser igual que sus compañeros(as) de infancia más aun se irá agravando mientras vaya creciendo y su impedimento sea cada vez más evidente. No proveerle el cuido requerido médico y de salud mental adecuado es un acto violento, agresiones físicas, agresiones psicológicas y el abuso sexual son actos que van en el detrimento de la mujer discapacitada lo cual la hace más vulnerable ante la vida. 

Cuando decidimos ver nuestra realidad encontramos que la Oficina del Procuradora de la Mujer en Puerto Rico a pesar de llevar estadísticas, ninguna de ellas refleja si las víctimas de violencia doméstica son mujeres que presenten algún tipo de discapacidad  lo que nos hace reflexionar, si esta agencia está realmente tomando en cuenta todo tipo de mujer para proveer la ayuda y protección que todas merecen o es solamente un servicio para algunas.

¿Para qué realmente el Departamento de Salud de Puerto Rico provee estadísticas de personas discapacitadas? ¿cuál es el hecho de saber que existe una ciudadanía que requiere servicios? Las mismas agencias de gobierno son quienes están discapacitadas al estar ciegos, sordos y mudos ante tales necesidades. Sabemos que los Estados no llevan a cabo esfuerzos y trabajos para las minorías, por el contrario, son las minorías quienes luchan por sus derechos y sus reconocimientos y en muchos casos son sus familiares quienes pelean por crear la igualdad y la no descartabilidad de ningún ser humano.

El 21 de abril de 2005 la Oficina del Procurador de  las Personas con Impedimento  en Puerto Rico (OPPI) realizó una reunión con otras agencias de gobierno para discutir  "La carta de derechos de las personas con impedimentos" Ley 238 del 31 de agosto de 2004  en esta reunión se enfatizaba como esta debía de ser cumplida e implementada en las agencia gubernamentales del país. A esta reunión se presentaron 96 agencias de un total de 136 lo que equivalía a un 71% de participación. En esta reunión estuvo presente entre otras agencias, la Procuradora de la Mujer.

Nuestra pregunta sería, ¿qué sucedió después de haber leído y estudiado la carta de derechos de las personas con impedimentos? ¿No hubo un análisis más allá que posiblemente el de  cumplir con la eliminación de barreras arquitectónicas o la de no haber discriminado a una que otra persona empleándola en la agencia.? ¿Qué pasó con la data de mujeres discapacitadas víctimas de violencia doméstica? ¿qué servicios puedan estar accesibles para su protección y beneficio? Las campañas de orientación de esta agencia no están  conscientes de las miles de mujeres que son víctimas de la violencia doméstica y a las cuales no les llega la información. Esto lo podemos ver en la reciente publicidad televisiva donde salen varias figuras del ambiente artístico y la Primera Dama de Puerto Rico hablando de violencia doméstica pero no se ve nada dirigido a esta población. ¿Dónde está el mensaje por señas para las mujeres sordas, o con problemas del habla,? ¿cómo una mujer discapacitada puede realizar una denuncia a un cuartel cuando el mismo Estado  no está preparando a la sociedad para proteger y a trabajar con esta población? ¿Qué albergues están preparados para trabajar con estas personas? Realmente, la Oficina de la Procuradora de la Mujer procura el bienestar para todas las mujeres o solo para algunas. Estos son algunos de los cuestionamientos que debemos de tener alerta y presente para nuestrso políticos y gobernantes.

Una vez más tenemos que plantearnos seriamente ¿cuáles son nuestras responsabilidades en la sociedad? ¿hacia quién van dirigidos nuestros esfuerzos? Como personas que estudiamos y trabajamos con los derechos humanos y la justicia social tenemos que ampliar nuestros horizontes para crear conciencia, dar voz a los más necesitados, tenemos que servir de guía a las mismas agencias gubernamentales, agencias privadas, políticos, a la prensa sobre cuáles son las poblaciones que aun están invisibilizadas. Tenemos que plantearnos como difundir la voz ya que cada vez son más los diagnósticos que incapacitan a las personas de tener un rol social por los prejuicios ya existentes sobre la discapacidad. Solo tenemos que pensar y tener conciencia que estas personas no han tenido la oportunidad de desarrollarse y poder evidenciar y presentar que pueden contribuir en la sociedad, que su mayor discapacidad no está en ellos sino en el mundo que los incapacita a ser igual que los demás.  

Nadie tiene el derecho de restringir, excluir y descartar a ningún ser humano, si bien conocemos muchos diagnósticos médicos que incapacitan a las personas, no es menos cierto que muchas de estas personas son totalmente brillantes y  funcionales. Comenzar a reestructurarnos para identificar cuáles son las habilidades de estas personas y como pueden aportar a nuestro futuro será nuestro reto ante el Estado y la sociedad.

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